Desde hace años, soy la envidia de muchas amigas mías. No es por mis piernas largas y delgadas. No es por mi melena fácil de controlar. No es por mis labios carnosos. No es por mi vientre plano ni por mis largos dedos de pianista. No es por mi voz melodiosa, ni por habilidad para coser o pintar.
En primer lugar, carezco de todo eso. En segundo, tengo algo mucho más importante. La gran envidia de mis amigas es mi suegra. Y es que soy de las pocas afortunadas que tengo una suegra del tipo 1. ¿Qué no sabéis que hay clasificación de suegras? Debe haber muchas. Yo os voy a presentar la mía, pero seguro que a vosotras se os ocurren muchas más.
jueves, 30 de mayo de 2013
martes, 28 de mayo de 2013
¿SEÑORA YO?!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
"Oiga, Señora, ¿tiene Ud. la tarjeta de El Corte Inglés?” Esa ingenua pregunta te llegó al alma, ya tenías la tarjeta, pero supuso un antes y un después en tu vida.... ¡¿Cuándo empezaste a ser Señora?!
Además, no es un Señora de estado civil, pues no luzco anillo de casada y, en todo caso, hoy en día esa distinción está muy demodé.
domingo, 26 de mayo de 2013
CONTESTACIÓN A LA DEPENDIENTA PERFECTA
Amalia, en USA es un tema aparte.
Por ejemplo, los camareros viven sobre todo de las propinas, por lo que están preguntando cada cinco minutos si está todo OK, si quieres que te rellene el vaso o si necesitas algo más. Si te gusta que te chupen el culo está bien, pero para mí es agotador.
Por ejemplo, los camareros viven sobre todo de las propinas, por lo que están preguntando cada cinco minutos si está todo OK, si quieres que te rellene el vaso o si necesitas algo más. Si te gusta que te chupen el culo está bien, pero para mí es agotador.
viernes, 24 de mayo de 2013
LA DEPENDIENTA PERFECTA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Es algo muy difícil de encontrar y si dais con una de ellas, pedidle el móvil y seguidla sin pensarlo allá donde vaya (incluso si vende equipos de buceo), es el santo grial de las tiendas de moda.
miércoles, 22 de mayo de 2013
Respuesta a "No hay excusas queridas". Madres y no cubos de basura.

Toda, todita la razón. El haber sido madres no debería ser el pasaporte a la dejadez.
A mí también me ha pasado y es fácil encontrar mil excusas pero hemos de pensar que nuestra familia estará encantada de vernos sanas y cuidadas, no abandonadas al consumo masivo de hidratos de carbono.
Otra cosa que suele pasar cuando eres madre es que te conviertes en el cubito de la basura de la familia, dicho cariñosamente, se entiende. Que sobra una croqueta, al cubito; que Pablito no se acaba la deliciosa papilla de fruta, al cubito; que cómo vas a tirar esos pocos macarrones gratinados que le hiciste a la niña que quedaron en la bandeja…. al cubito.
El resultado es que comes fatal y muy desordenadamente porque no te sientas a comer como debieras, por las prisas y por millones de razones más que hacen, en definitiva, que acabes el día sin saber muy bien qué comiste, pero con muchas calorías en el cuerpo
Está bien alimentar a nuestra familia con amor y dedicación y nosotras nos debemos el mismo.
lunes, 20 de mayo de 2013
¡Ya no hay excusas queridas!
Cada día que iba al gimnasio, miraba a las profesoras delgaditas, musculaditas y para mis adentros pensaba "sí, sí, muy mona, pero cuando tengan hijos se van a enterar" y me quedaba tan ancha. La mía era una excusa perfecta para justificar mi pancha, mis brazos, mis piernas...todo lo que me sobraba.
Pues va y el mes pasado hablé con dos de ellas y resulta que una tiene tres hijos y la otra dos. Toma chasco.
¡Ya no hay excusas querida!
viernes, 17 de mayo de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
